Había una vez un cisne que se sentía muy solo, los otros cisnes del lago no lo comprendían; el cisne soñaba en convertirse en un hermoso bailarín de ballet pero los demás cisnes se burlaban de él, lo tachaban de loco.
El cisne pasaba los días contemplándose en el reflejo del lago y soñando con encontrar así fuera tan solo otro compañero que creyera en el.
Se sentía tan solo, pensaba que su vida no tenía sentido, quería buscar otro lago y así encajar con otros cisnes.
Un día mientras que el cisne paseaba por el lago se encontró con un cerdo, el cisne temió mucho al ver el aspecto del cerdo y quizo huir de inmediato, pero el cerdo lo alcanzó, este comenzó a conversarle a darle confianza y así el cisne dejó de asustarse y dejar de sentir miedo por el, poco a poco el cerdo le daba momentos de diversión al solitario cisne.
El cisne se sentía feliz de compartir momentos mágicos y jamás antes vividos con el cerdo.
El cerdo no era mala persona pero era un cerdo, por más que quisiera no podía cambiar sus instintos y su manera de ser, sus intenciones no eran tan buenas, él quería ganarse la confianza del cisne y así tragárselo.
El cisne por fin sentía que alguien la comprendía, por fin sintió que hacía cosas fuera de lo común, el cerdo lo enseño a poder pescar moscas y comérselas, a ir a los lugares más tenebrosos del lago y un sin fin de cosas más de las cuales el cisne jamás había echo.
Ya cuando el cerdo se convenció de que tenía la confianza del cisne, empezó a querer aprovecharse de ella lo primero que le dijo fue que tenía mucha hambre que no había comido en días y le pidió que comenzará a matar animales del lago para el, el cisne se sorprendió por la petición de su amigo, pero pensó que si no lo hacía él iba a dejar de visitarlo y volvería a sentirse tan solo como antes.
Esa tarde sin miedo el cisne de dirigió a donde nadaban los peces y cuando se descuidó uno lo pesco y se lo llevó al cerdo hasta donde estaba, el cerdo gustoso le dijo que con ese regalo le empezaba a demostrar que su amistad era verdadera y que comenzaba a quererlo, el cisne se quedo satisfecho y muy feliz por aquella confesión.
Pasaron varios días y el cerdo desapareció, el cisne no sabía nada sobre el paradero de este, se preocupó mucho pero después escucho a los otros cisnes mencionar de un cerdo que visitaba mucho a los pájaros de otro lago, el cisne entristeció mucho y pensó que su amigo se había olvidado de él.
Al día siguiente mientras el cisne nadaba en el lago el cerdo volvió a aparecerse, la cara del cisne cambio por completo todo lo malo desapareció con el simple echo de ver a su amigo, el cerdo se acercó y se disculpó por no haber venido a visitarlo y le echo el cuento de que tenía a su mama enferma y no tenían que comer; el cisne preocupado se ofreció nuevamente en pescar comida para él y su pobre mamá enferma y enseguida llego con el alimento, el cerdo se marchó satisfecho y prometió regresar muy pronto.
Pasaba el tiempo y el cerdo subía más sus exigencias y ya no se conformaba con simples peces el quería más. El cisne se comenzó a dar cuenta de que platicaba con más cisnes y pájaros de otros lados a los que también exigía lo mismo, pero el temía perder la compañía del cerdo y seguía regalándole comida.
Un día el cerdo se dejó ver por primera vez tal cual y le pidió al cisne el plato fuerte un cisne para cenar ya fuera que se sacrificará el o sacrificará a otro cisne. El cisne lloro mucho, se entristeció al darse cuenta de las malas intenciones de su amigo y de saber que toda su amistad era solo una farsa para lograr las bajas intenciones del cerdo.
El cisne fue a buscar al cerdo, le dijo que tendría lo que quería pero que iba a cambiar una rica cena por una amistad verdadera y que esa sería la última vez que se verían los dos amigos se reflejaron en el agua y el cisne comprendió que cada quien es como es y que un cerdo nunca dejará de ser cerdo así como el tampoco dejara nunca de ser cisne.
El cerdo vio partir a su amigo y tal vez en el fondo de su alma se dio cuenta de que las palabras de su amigo le habían llegado a su oculto corazón y que la amistad que el cisne le brindó era sincera y desinteresada, pero que no podía hacer nada en contra de su naturaleza y que de algo tenía que vivir y alimentarse, solo fueron pocos segundos los que recapacito, agitó su cabeza y volvió a su charco.
Esa misma noche cuando el cisne nadaba hasta su lago, se encontró en el camino a un cisne muy herido lo había alcanzado la bala de algún cazador, el cisne corrió por ayuda pero cuando estaba a punto de márchese se percató de que ya era muy tarde su compañero cisne había muerto, en ese momento muchas cosas pasaron por su mente, tales como que la vida era muy corta como para perder el tiempo haciendo algo que no te gusta y le dio mucho miedo imaginarse que esa bala le pudiera dar a él y jamás poder cumplir su sueño de ser un hermoso bailarín.
El cisne tomo una importante decisión esa noche, se dirigió al lago más cercano y le pido de favor a uno de los pájaros que hiciera algo por el, esa noche el cisne dejo el lago donde nació, creció y también sufrió.
En la mañana el pájaro voló hasta el charco del cerdo llevándole un paquete y una nota, se la entregó y sin decir nada más voló, el cerdo incrédulo se acercó al paquete y leyó primero la nota.
_"Cuando en verdad quieres a alguien ningún esfuerzo es un sacrificio y cuando regalas algo de corazón no esperas nada a cambio, quizá fui egoísta porque yo si esperaba algo de ti... Tu compañía, ahora entiendo que cada ser da lo que tiene dentro, yo te di mi sincera amistad... Tú me hiciste pasar momentos que jamás nunca olvidaré, cuídate y buen provecho... _Tu amigo el cisne.
Él cerdo de inmediato abrió el paquete y se percató de que era un cisne muerto listo para preparar, el cerdo no lo podía creer, pensó en que los sentimientos de su amigo el cisne eran tan reales que había decidido sacrificarse para que el tuviera una deliciosa cena, el estómago se le revolvió y una lagrima muy pequeña rodó por su cara, de inmediato la limpio, se dirigió al lago más luminoso y arrojo el cuerpo sin vida del cisne pensando que era su amigo, no habría podido tragárselo, enseguida volvió a ocultar los sentimientos que aquella escena le había causado, respiro y volvió al lago a volver a querer a engañar a otro cisne más.
Pasó el tiempo y por toda la comunidad más cercana se anunciaba un maravilloso espectáculo "el lago de los cisnes" todo el mundo hablaba del maravilloso intérprete de aquella majestuosa obra, todos los cisnes del lago acudieron a ver el espectáculo, al correr las cortinas no podían creer lo que veían, era su amigo el cisne al que tachaban de loco por tener aquellos sueños de querer ser bailarín, todo aplaudieron fuertemente y corrieron a verlo atrás de escena.
El cisne los recibió gustazo y les dijo que todo lo que sueñas y quieres con el corazón se hace realidad, sólo es cuestión de ir a alcanzar cada sueño.
Cuando la obra se mudaba de teatro el cisne observó a lo lejos una camioneta sucia con rejas, se pudo percatar de que atrás llevaban amarrado a su amigo el cerdo, lo habían capturado y lo llevaban al matadero para convertirlo en carnitas, quizo detener aquella camioneta pero le fue imposible, no podía hacer nada, lloro y pidió porque no sufriera al morir.
El cisne se alejó con los demás cisnes integrantes de la obra y siguió con su vida.
Toda causa tiene un efecto y todo lo que haces tarde o temprano se regresa, así que es hora de dar lo mejor de ti aunque los demás no te regresen lo mismo, recuerda que cada quien da lo que tiene dentro.
FIN
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